domingo, 5 de junio de 2011

MARIO FLORIAN, EL LÍRIDA DE LOS NIÑOS








Por: Roberto Rosario Vidal


Mario Florián (Nanshá, Contumazá, Cajamarca, 1917- Lima,1999), no sólo fue el gran poeta representante del neo indigenismo peruano, como lo señala José Jiménez Borja. Fue un poeta fundamental de la poesía nacional, el más preclaro intérprete del sentimiento andino y una de las voces más prístinas y vigorosas de su generación.

Lo conocí caminante por las tierras del Perú, con su estructura formidable y hablar cadencioso, sencillo, como vientecillo de abril. Mario Florián había varado en la costa como los maderos que arrastran los ríos. Magullado, dolido, pero con el alma soberbia y querendona como las espigas danzarinas y las pajas timbaleras de las montañas, allá arriba, donde se le quedó el recuerdo.

Siempre fue un niño y jamás dejó de ser pastor. Hermano de las vizcachas lunadas, toritos de fiesta y caballos, alígero rayo. Siestas en el trigal, en medio del surco del maizal, comiendo habas tiernas, zarzamoras y miel de caña. Amigo del picaflor, las huáchuas y parihuanas, quien sino él, podría ser el cantor prístino del ande bravío. Quien sino él, candoroso y a la vez rebelde como el crepúsculo, rojo bermellón, allá abajo en los linderos oceánicos.

Era la década del setenta cuando un terrible sismo nos arrojó a la costa. Como él, desarraigados, guarecíamos nuestros sentimientos y recuerdos en la poesía.

Acabábamos de presentar un libro (Inventario de Iras) con las palabras amables de Francisco Izquierdo Ríos, maestro como Florián, con quien intercambiamos lo único que tenemos los poetas. El me obsequió Ayar Kachi, yo le obsequié Inventario de Iras. Tiempos tumultuosos aquellos, como los actuales. En nuestro país no faltan razones para la cólera.

Presidía la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA) Rosita Hernando, luego Alberto Tauro del Pino, quienes nos cedieron la sala para los jueves literarios. Durante un año tuvimos la ANEA colmada de poetas de diversas generaciones y Mario Florián, maestro de escuela como yo, niño grande de inconmensurable corazón, jueves tras jueves, estimulando nuestra naciente vocación, nos acompañaba en los recitales.

Mario Florián ya era entonces un poeta mayor. Laureado desde muy joven con el Primer Premio de Poesía de los Juegos Florales de la Universidad Mayor de San Marcos (1940). Premio Nacional de poesía (1944). Premio Nacional de Narración (1957). Juegos Florales Magisteriales (1977). Más tarde obtendría el Premio Nacional de Cultura (1975-76) en el área de Literatura. Con tantos galardones, jamás se envanecía. Por entonces, cuando se hablaba de literatura infantil, Francisco Izquierdo Ríos y Carlota Carvallo de Núñez, eran las figuras cimeras. Rosa Cerna Guardia, Omar Zilbert Salas, pese a los premios obtenidos, figuraban con timidez.

Mario Florián había sido catalogado como poeta indigenista por José María Arguedas, y neo indigenista, por José Jiménez Borja.

Luís E. Valcárcel lo señaló como “la voz más pura de su generación”. Y Sebastián Salazar Bondy: “El único representante de la poesía pastoril, serrana y mestiza...”

Definitivamente cualquiera de los atributos de su poesía, de su obra literaria, estaba por encima del naciente concepto de literatura infantil.

Sin embargo Mario Florián ya había incursionado en estos territorios (mezquinamente vedados por la miope crítica literaria). Mucho antes, José Martí dijo que quien se precie realmente de escritor, debe escribir algo que los niños aprecien.

En 1955 publicó: Canciones para niños donde aparece la inolvidable Canción de la O:

Ayer mi maestro,
ayer, me enseñó
a trazar la O.

Y anoche, temprano,
cual pájaro ufano
al cielo voló.

Es para admirarse
tan pícara O,
desde mi cuaderno,
al cielo fugó...

- La luna está llena
- ¡No es luna¡ ¡ Es mi O¡

Y el poema Yo soy un pastorcito, que Mario Florián incluiría como uno de sus preferidos en una antología personal, todavía inédita, que presentaremos más adelante:

En este campo verde,
Donde retoza el sol,
Pastoreo mis lindas
Ovejas de color...

Pero sus poemas para niños estaban presentes desde mucho antes. Entiéndase la literatura infantil, no necesariamente como obras expresamente escritas para el deleite de los niños. Recordar a Juan Ramón Jiménez el padre literario de Platero y Yo, quien en el prólogo de este libro declara que no escribió el Platero pensando expresamente en los niños, pero que éstos lo hicieron suyo. Ocurre que la poesía infantil se diferencia de la poesía para adultos, más que en matices referidos al contenido a intereses de acuerdo a la edad.

Uno de los primeros libros de Mario Florián denominado Tono de Fauna (1940), es un compendio de poemas con ternura natural, andina, que borbotea como los manantiales, músicas tenues y transparentes como el alma de los niños: Venadito de los montes, Lluvia y sol, La culebra y la Huarma, Paloma India, Trigal de Oro, La Niña y el Tuku, La Pasña y el Arco Iris, Amigo ausente, Finita Llama, Vizcacha Lunada...
No es casual que Mario Florián ejerciera por entonces la docencia en las más humildes y lejanas escuelas del Perú. Lo que no quiere decir necesariamente que los maestros deban ser poetas, aunque sería lo ideal (O desarrollar otra forma sensible del arte).
Venadito de los montes
Venadito de los montes,
seamos amigos porque
el puma ronda que ronda,
venadito de los montes.

Te daré agüita en el mate
de mis manos, y hierbita
arrancada por mis manos,
venadito de los montes.

Tu me lamerás la cara.
yo te sobajaré el lomo.
saldremos todas las tardes,
venadito de los montes.

Cuando me muera o te mueras
- ¡ tendremos vida de lloke¡
estaré solo o tú solo,
venadito de los montes.



La culebra y la warma
Poema que explica, detalla, denota, técnica propia de la narración, que expresa el argumento en verso (Función denotativa).

Ña culebrita, guardiana
del más dorado shimbil,
no me esperes enojada...,
decía la warma feliz.

Y la culebra escondida,
como un ovillo- escuchaba.

La redondez de los frutos
abría, dulces sus labios,
mostrando una risa blanca
vestida de puntos bayos.

Llegó la warma a los frutos.
la serpiente la mordió
llamaron tordos de gritos
ni el paisaje respondió...

Al pie del haz de shimbiles,
dormida quedó la warma,

Y, a su lado, la serpiente,
pesarosa, sollozaba...

Calló la tumba. Y el tiempo
¡ La serpiente sollozaba!


En el libro Noval (1949) encontramos dos bellos poemas Balada” y Visión Toril.

Muy buenamoza está hoy la paccha
Escarmentando su albo cantar.
Pero Meshita con su batea
-¡Tristeza! No hay
(Balada)

Estoy buscando mi toro
Para ponerme a sembrar,
Pero como es toro moro
Aún no lo puedo encontrar.
(Visión Toril)


En URPI, publicado en 1994 encontramos el poema Pastorala.

Pastorala.
Más hermosa que la luz de la nieve,
más que el agua enamorada,
más que la luz danzando en los arco iris...
Pastorala.
Pastorala.

¿ Qué labio de cuculí es más dulce,
qué lagrima de quena más mielada
que tu canto que cae como lluvia
pequeña, pequeñita, sobre flores?
Pastorala
Pastorala.
...

Urpi también contiene: Ya está naciendo el maíz:

Ya está naciendo el maíz,
ya pulsa su tamboril:
Chakiral de transparencia
con su bufanda de abril.

En el poemario Juglar andinista (1951), el poema 4 es música para el oído, repicar de campanas antiguas:

Mayos pastorean mayos,
nidos pastorean nidos,
el yaraví de mi pecho
sólo pastorea olvidos.
(Mayos pastorean mayos)

Y el año 1961 en el libro Canto Augural, el tema de la pastorcita se repite una vez más en Canción de la niebla:

Niebla pastorcita,
Oigo tu canción.
¡Mi nombre en tus labios
y en tu corazón!

PRIMERA ANTOLOGIA DE POESIA PARA NIÑOS
El año 1961 constituye un hito en la literatura infantil la publicación del libro Poesía para niños editado por el Ministerio de Educación. Esta obra, que es una compilación de poemas de diversos autores peruanos, es considerada como la primera Antología de Literatura Infantil Peruana.

Mario Florián inicia el libro con su poema “Canción de la O”, que data de 1955 y presenta poemas de José María Eguren, César Vallejo, Francisco Sandoval, Alberto Ureta, Ricardo Peña, Carlos Oquendo de Amat, Xavier Abril, Catalina Recavarren, Luís Fabio Xamar, Luís Valle Goicochea, Ciro Alegría, Julio Garrido Malaver, Abraham Arias Larreta, Jorge Ortíz Dueñas, Francisco Izquierdo Ríos, Omar Zilbert Salas, Javier Sologuren, Demetrio Quiróz Malca, Eleodoro Vargas Vicuña...
ENTREGA DE ORIGINALES
Pasan los años y nos seguimos viendo en la ANEA, el Instituto Nacional de Cultura y, por la cercanía de su casa en Pueblo Libre con mi antiguo trabajo en una institución que velaba por la infancia, de tarde en tarde, nos daba la noche leyendo sus poemas o los míos.

Por entonces ya habíamos tomado la posta dejada por Francisco Izquierdo Ríos y Carlota Carvallo de Nuñez. Teníamos en nuestro haber la publicación de Shica Shica de Limón, El trotamundos, El topo Tito, Literatura Infantil en la Educación Inicial, publicada por UNICEF y la Antología nacional de Literatura Infantil.

Una tarde de aquellas, iluminada por un resplandor grisáceo que torna melancólica a Lima, como las tardes andinas de invierno, Mario me entrega un manojo de poemas mecanografiados al dorso de antiguos memorandos, de la Casa de la Cultura de Lima.

Por el membrete de una de las hojas “Año de los Vencedores del 2 de mayo”, deduzco que se trata de borradores preparados a partir del año 1966.

En la carátula, dibujada con un bolígrafo de tinta azul, se lee:“Mario Florián selección de textos para niños”.

El folleto tiene dos partes: Verso y prosa. La sección “Versos”, a su vez tiene dos partes:

a.- De: Poemas para niños Lima, 1956 (Libro que se publicó en 1955) y que reúne seis poemas (La Vizcacha. Yo soy un pastorcito. El maíz. Juegos florales en la corte de Mayo. Llévame, caballo y Mi toro).

b.- De: Niño del nuevo Mundo (Poema pedagógico). Lima, 1956. El denominado Poema Pedagógico lleva a su vez el título de Jardín de los Infantes. Este poema no figura en las bibliografías a las que he tenido acceso, por lo que el poema Jardín de los infantes que contiene el capítulo, puede considerarse inédito.

La sección Prosa, incluye únicamente el cuento El escolar Gregorio Tinco presentado en ocho breves cuadros. Va precedido de una página que reza:

De “poemas para niños” Lima, 1956.

Dada la trascendencia de la obra literaria del lírida de los niños Mario Florián, los originales que presento, constituyen valiosa joya bibliográfica.

El primer poema que selecciona el vate, con mucho acierto, es: La Vizcacha. Este poema fue publicado originalmente en el libro Tono de Fauna en 1940, con el título Vizcacha lunada. Además de diferir en el título, tiene la peculiaridad de iniciar cada verso con letras mayúsculas, a diferencia del poema publicado en 1940.

Asimismo el poema se presenta dividido en dos partes numeradas 1 y 2, mientras que en el libro Tono de fauna se divide con doble espacio y un signo tipográfico “ o” .

Vizcacha lunada,
Hija de la peña,
Vives masticando
El maicillo verde
De tu soledad
( Vizcacha alunada)

- Galopa, caballo;
Galopa, galopa...
Por el fértil llano,
Por la árida loma...

Alígero rayo
Que al ande sincopa,
Vuélvete, caballo:
¡Llévame a la Costa!
( Llévame, caballo)


Mi toro no brama.
Mi toro es callado.
De bélica estampa,
Mi toro de barro.
( Mi toro)

Mario Florián era un poeta de natural sensibilidad. Sus versos a veces épicos como caballos desbocados o como rebelión de ríos, eran por lo general tiernos, como pastos germinales u ovejas paciendo en las punas infinitas.

Mario es un pastor que jamás se apartó del paisaje que marcó su infancia con fuego y nieve.

Hasta sus últimos años, cuando las voces y sonidos no penetraban a sus oídos, cantaba en sus células más profundas, el tintinear de las gotas de rocío, el ulular del viento en los ichus y en las espigas frondosas de trigo. Y era otra vez niño, reclamando, como en el poema Amigo ausente:

Conejito medroso,
del florido alfalfar,
¡Cómo te busca mi ansia,
ahora que no estas!
...

Dejaste abandonado
mi florido alfalfar,
y aún te busca mi ansia
sabiendo que no estas...!

Ulcumayo-Junín (Río Macho), abril del 2011.

OBRAS DE MARIO FLORIAN
Poemarios
• Alma (1938)
• Brevedad de lágrima (1939)
• Florecimiento animado (1940)
• Voz para tu nieve (1940)
• Tono de fauna (1941 y 1961)
• Agonía (1942)
• Noval (1943)
• Urpi (1945 y 1949). Premio Nacional de Poesía 1944.
• Tierras de sol (1945)
• El juglar andinista (1951)
• Poemas infantiles (1955)
• Poesía infantil (1956)
• Niño del Nuevo Mundo (1956)
• Canto augural (1956)
• Abel fabulador (1957)
• Escritura para ausentes (1960)
• Machu Picchu en voces triunfales (1961)
• Canto al maestro peruano (1962)
• Pedro Palana: la multitud eterna del Perú (1965)
• La masa (1965)
• Naturaleza viva (1965)
• Inqa runa (1966)
• Ullantaytampu haylli (1967) y Cantar de Ollantaytambo (1966)
• Discurso de las flores (1968)
• Ayar Kachi ha vuelto con su waraka de nervios (1972)
• Anuario (1976)
• Poeta del pueblo (1979)
• Los parias (1979)
• Habla de Pedro Palana, campesino sin tierra del Perú (1980)
• Himno patriótico a Thúpaq Amaru, nuestro paladín (1983)
• La sangre del pueblo marginal (1984).
Poemas:
• Oda moral a Machu Picchu, último santuario de la cultura andina (1985)
• Sonetos y sonetillos (1992)
• Canto épico heroico al hombre horticultor de la cueva del Guitarrero (1993)
• Representaciones sensibles (1993)
• Elegía a Isicha Waman (1993)
• Suma poética de la sangre y de la muerte (1995)
• Ritual de sangre (1996)
• Invocación a los vivos y a los muertos (1997)
• Celebración del dios Wiraqocha (1998).
Compilaciones:
• Pequeña antología (1945)
• Poesía 1940-1950 (1954)
• Antología poética (1957)
• Obra poética escogida 1940-1976 (1977)
• Poemas (1979).
Narrativa
• Los mitimaes (1970), novela. Premio Nacional de Novela 1957.
• El tío Lino y sus relatos modílicos orales (1987).
• La narrativa oral popular de Cajamarca (1988)
Ensayo
• Literatura Qheswa (1972)
• Contumazá (3 fascículos, 1976-1977), que presenta la sociedad y la literatura de su provincia y el cancionero contumacino.
• La épica inkaika (1980).
• Panorama de la poesía quechua incaica (1990)
• La literatura en lengua hablada de Cajamarca (1994)
Dramaturgia
• El designio imperial del Sol (1996), drama en cuatro actos.



ROBERTO ROSARIO VIDAL
Presidente de la Academia Peruana de Literatura Infantil y Juvenil. Fundó la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ) y organizó el Primer Encuentro Nacional de Literatura Infantil realizado en Lima el año 1982. Es autor de los libros de cuentos para niños El trotamundos, Shica shica de limón, El Tesoro de Kitakaiteri, Lampara de Minero, Cuentos de Navidad, Antología Nacional de Literatura Infantil, y la antología La Barquita de Papel . Ha publicado los ensayos pedagógicos La poesía infantil y Literatura Infantil en la Educación Inicial y Básica (Ensayo con el que gana el Premio Nacional de Literatura Infantil). También el poemario para niños La casa de Cleofé. Es autor de la novela sobre temas mineros Volcán de viento y del libro de cuentos Los sudacas. Comparte su labor literaria con el ejercicio del derecho relacionado con la protección del menor. Fue Director General de Defensa del Menor, y Director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Justicia. Miembro de la Comisión Nacional del Año Internacional del Niño. Representante del Perú ante el Instituto Interamericano del Niño (OEA-Uruguay), y ha participado en las Asambleas Mundiales de Niños realizadas en Bulgaria los años 1982, 1985 y 1988.
Es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas (USMP), Especialista en Administración Educativa (UL). Cursa estudios de Maestría (UNE).

1 comentario:

  1. Mario Florían no falleció en 1989.
    Corregir este dato.

    Saludos

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